jueves, 21 de marzo de 2013

Consumir leche animal


Si padeces anemia ferropénica, artritis, asma, problemas intestinales, problemas en la piel, cataratas, u otros muchos problemas de salud (incluso determinados tipos de cáncer) y consumes habitualmente leche animal o sus derivados, puede que este consumo sea el causante de dicho problema, especialmente si se trata de leche de vaca.

En 2006, la revista DSalud ya publicaba el artículo ¿Es la leche animal adecuada para el consumo humano? en su número 84.

El siguiente vídeo resume las posibles consecuencias de tomar leche animal.


Os dejamos también el vídeo de la ponencia La otra cara de la leche, impartida por Lucía Redondo Cuevas, Diplomada en Dietética y Nutrición Humana por la Universidad de Barcelona, en el que explica qué problemas de salud puede causar el consumo de leche animal, porqué los causa, y qué tipo de leche resulta más adecuada para el consumo humano.



Los buitres anuncian una apacible mañana


Por el rabillo del ojo se percibía una fugaz sombra recorriendo la hierba, algo jugueteaba con el Sol matutino allá en las alturas. Se trataba de un pequeño grupo de buitres leonados que anunciaba una mañana soleada y tranquila, la cual llegaba como un precioso regalo después de tantos días en los que el cielo encapotado, las bajas temperaturas y el viento eran los protagonistas.


Quizás ellos también llevaban tiempo esperando con impaciencia que saliera el Sol y calmase el viento, ingredientes necesarios para producir las corrientes térmicas que les permiten elevarse y planear sin mucho esfuerzo.



Sí, tras tanto tiempo de espera, definitivamente hoy era su día. Y han podido recorrer los cielos una vez más, guardando cada uno de los detalles que sin duda captaban desde su privilegiada posición.

En este lugar, tenemos la suerte de compartir el hábitat con dos especies de buitres, el buitre leonado (Gyps fulvus) y el buitre negro (Aegypius monachus).

El furtivo gusano gris


Aquí presentamos al gusano gris (Agrotis segetum), un habitante del huerto muy perjudicial para las plantas, sobre todo si son pequeñas, tiernas o acaban de ser trasplantadas, pues devoran el cuello, el tallo y las hojas. Las patatas tampoco se libran de su insaciable apetito.

No resulta fácil descubrir a este escurridizo insecto pues tiene costumbres nocturnas, ocultándose durante el día bajo tierra, como mucho a unos tres centímetros de la superficie.

Por la mañana, el hortelano puede toparse con las pruebas de sus banquetes nocturnos en una plantita cortada y marchita, un tallo roído pendiente de un hilo o, en el mejor de los casos, unas hojas mordidas. Sin embargo, un experimentado horticultor sabe que excavando un poco al lado de la planta afectada seguramente aparecerá el huidizo gusano.

Para combatir a este bribón, puede utilizarse Bacillus thuringiensis, tanto aplicado directamente sobre el suelo y las plantas, como fabricando cebos en los que se añade además salvado y azúcar (también leche condensada) que se extienden cerca de las plantas por la tarde.

Si se tienen los ánimos suficientes, o si se sufre de insomnio, se pueden buscar al caer la noche con la ayuda de una linterna, siempre y cuando el huerto sea lo suficientemente pequeño.

De todas formas, suelen aparecer al remover la tierra durante los trasplantes, desherbados u otras labores, momento en el cual pueden capturarse.

Si se tiene cerca alguna gallina, seguro que agradecerá enormemente el exquisito manjar que supone para ella esta oruga.

Siembra de patatas

Entre el lunes y martes pasados hemos sembrado las patatas tempranas. Son patatas de una variedad amarilla, muy buenas tanto para cocinar como para freír. Ya las hemos probado.

Hemos elegido estos días debido a que intentamos seguir al máximo el calendario biodinámico y los ciclos lunares para favorecer el crecimiento y la salud de las plantas y para evitar distintas plagas. Así, la siembra de patatas, por ser un tubérculo, es aconsejable realizarla en días de raíz (cuando pasa la luna bajo constelaciones de tierra), con luna menguante y descendente, lo que se cumplió el pasado 18 y 19 de marzo.

El método de siembra lo hemos variado respecto al tradicional, como podéis apreciar en las imágenes. Este método permite que la planta pueda desarrollar y engrosar los tubérculos casi a ras de tierra.


Se basa en enterrar la patata a nivel del suelo, sin soterrarla en profundidad como en el cultivo tradicional. Una vez enterrada, le añadimos una capa de humus de lombriz de un par de dedos de espesor y sobre éste agregamos una buena cobertura de paja.




Que la patata se encuentre a ras del suelo bajo el humus y la paja ayuda a que los tiernos brotes que emite atraviesen con facilidad todas estas capas y que los tubérculos se desarrollen sin que la pesada tierra les oprima.

Tendremos que esperar unos meses para degustar estos tubérculos tan nutritivos, revitalizantes y versátiles a la hora de cocinar.

Aprovechamos para recordaros que es muy importante el consumo de patatas cultivadas sin sustancias químicas de síntesis ya que el tubérculo se trata de una parte de la planta que cumple la función de almacenar nutrientes, por lo que tiene la capacidad de acumular grandes cantidades de sustancias como las aportadas a través de los tratamientos químicos propios de la agricultura convencional, acentuándose principalmente la acumulación de nitratos.

sábado, 16 de marzo de 2013

Visitantes esporádicos

Aunque son animales desconfiados, tenemos la gran suerte de ser visitados por varios grupos de corzos (Capreolus capreolus), especie de cérvido más pequeño de Europa y Asia.


Es una especie que se ha adaptado a vivir en zonas de dehesas alternadas con superficies de cultivo, debido a que su alimentación se basa fundamentalmente en hojas y brotes tiernos de árboles pequeños y arbustos, además de alguna que otra baya.


Por ello, las fincas que rodean nuestro huerto, formadas por dehesas de encinas y quejigos en su mayoría y con varias parcelas dedicadas al cultivo de cereal extensivo, están habitadas por varias familias de corzos que se han acostumbrado al paso de los escasos coches que se mueven por los caminos aledaños a estos lugares en los que se encuentran a sus anchas.


En unos meses, podremos ver correteando a las hembras de corzo con sus crías, puesto que ya llevamos unos días observando la lucha entre los distintos machos del grupo así como el aumento de su característico ladrido.


No es fácil capturarles en una imagen debido a la rapidez de sus movimientos, pero con un poco de paciencia y tesón hemos conseguido algunas instantáneas para que podáis disfrutar de ellos como lo hacemos nosotros. 

¿Son sanos nuestros alimentos?


Siguiendo con el hilo de la temática "salud" que hemos publicado hasta ahora, abordamos nuevamente en esta entrada la controvertida calidad de los alimentos que consumimos de forma habitual, en cuanto a la presencia en los mismos de sustancias poco saludables o potencialmente perjudiciales para nuestra salud.

Además de los estudios realizados y divulgados por el Dr. Olea Serrano, publicados en nuestras entradas La exposición a químicos tóxicos a través de la alimentación y Ya era hora, y los dados a conocer por la OMS (Organización Mundial de la Salud), que también hemos ofrecido, Felipe Hernández Ramos, Presidente de la A.E.N.T.O.C. (Asociación Española de Nutrición y Terapia Ortomolecular Complementaria), especialista en Dietética, Nutrición, Dietoterápia, Nutrición Clínica, Terapia Ortomolecular, etc., presenta y resume multitud de estudios más en la conferencia que impartió en el Congreso y feria de Alimentación Consciente celebrado en 2011, en el que, entre otras cosas, se apunta que:

  • En algunos alimentos ya existe una cantidad de contaminantes lo suficientemente elevada para que se superen, con una alimentación normal, los niveles máximos de exposición fijados por la OMS. Estos contaminantes pueden tener efectos cancerígenos, alterar el sistema hormonal, reproductor, inmunológico, etc. 
  • Los alimentos más contaminados son el pescado y el marisco.
  • Según estudios realizados en E.E.U.U., extrapolables al resto de países desarrollados, la carne y los lácteos son los alimentos más contaminados por pesticidas, en el 99% de la leche materna analizada se encuentra DDT.
  • De los 2176 aditivos alimentarios que se utilizan en la actualidad, solamente en 891 se ha podido demostrar su inocuidad, 180 se consideran peligrosos, y del resto no se aportan datos concluyentes, sin embargo, se ingiere una gran cantidad de estos aditivos en una dieta normal.
  • La mayoría de los edulcorantes, vendidos como la alternativa saludable del azúcar, producen efectos secundarios negativos. En otros, como la sacarina (E-954) y el aspartamo (E-951) se han descubierto efectos cancerígenos, este último además provoca diversos problemas y degeneraciones neuronales, así como otros 92 síntomas y enfermedades diferentes, siendo ampliamente utilizado tanto en alimentos como en medicamentos. Se sabe asimismo que los edulcorantes aumentan la sensación de hambre.
  • Los aceites refinados presentan residuos de los disolventes derivados del petróleo que se han utilizado para su extracción. Además, presentan un cambio en la estereoisometría de sus moléculas de ácidos grasos, lo que produce ciertas alteraciones hormonales.

Os dejamos aquí el vídeo de la ponencia, el cual tiene un problema de sonido desde el minuto 5:20 al 40:40, sin embargo, dedicando un mínimo de esfuerzo (y más teniendo en cuenta que se encuentra en juego nuestra salud) pueden escucharse los minutos que tienen el audio defectuoso y seguir las diapositivas de la presentación:



martes, 12 de marzo de 2013

Ya no hay grullas, pero empiezan a bullir otros animalitos…


Desde hace una semana se nota la ausencia de las grullas, ya no se escucha su incansable parloteo, ni sobrevuelan los campos, ni pueden verse sus bandadas posadas entre los árboles.

Ocurrió de pronto, simplemente se fueron de un día para otro todas al mismo tiempo. Ahora se encontrarán de camino a tierras más septentrionales, en donde permanecerán hasta el próximo otoño.

Sin embargo, empiezan a surgir nuevos animalitos. La puesta del sapo, la misma de la que hablamos el otro día, acaba de eclosionar y pueden distinguirse ya las larvas, aún muy torpes y quietas. Pronto se irán convirtiendo en pequeños renacuajos juguetones. No obstante, para eso todavía han de transcurrir unos días más.

sábado, 9 de marzo de 2013

Un nuevo habitante en las cercanías del huerto

Hoy nos hemos encontrado este precioso lebrato en el huerto.


No es la primera vez que nos pasa, ya nos encontramos otro hace unos meses que vivía cerca del huerto y se acostumbró tanto a nuestra presencia que pasábamos a menos de un metro de él y no se movía. Ahora es mayor y sigue con nosotros aunque, eso sí, tenemos que echarle cebolla para ahuyentarle de los árboles más pequeños porque le encantan sus ramas tiernecitas.

A ver si hay suerte y este nuevo lebrato se quiere quedar también con nosotros para hacernos compañía.